La vida no se gobierna ni con la voluntad ni con la intención. La vida es una cuestión de nervios, de fibras y de células lentamente elaboradas en las que el pensamiento se esconde y la pasión tiene sus sueños. Quizás te imaginas que estás a salvo y crees que eres fuerte. Pero un cambio casual de color en una habitación o en el color del cielo matutino, un determinado perfume que una vez amaste y que llega cargado de recuerdos, un verso de un poema olvidado con el que tropiezas de nuevo, una cadencia de una composición musical que has dejado de tocar... ❤
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